
Entraste en mi corazón
sin pedir permiso
Te clavaste en mi pecho
cual daga refulgente
incendiando mis sentidos
Intempestivamente, cual viento huracanado
Provocaste en el mar de mis sentimientos
la tormenta de un amor enloquecido
Arrancando todo mi ser
Desnudando mi alma
Intempestivamente, te metiste en mi
Intempestivamente te fuiste de mi
Mi barca perdió el timón
hundiéndose en la soledad
de mi corazón